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Nagara

Caracolas

Test copiado de Ste

1) Si tuvieras que diseñar tu propio infierno, ¿cómo sería?
Pues como sería mi infierno, aprovecharía,y lo llenaría de tios buenos bailando en tanga a mi alrededor. El demonio sería un tipo muy cachondo con el que me hiría a tomar unas copas al Caribe, y que me comentaría que en el cielo no hacen nada más que rezar mientras abajo te lo pasas de puta madre.

2) ¿Y tu paraíso?
Pues igual, pero al revés. Porque dependería de a donde yo fuera, jeje.

3) ¿Qué color crees que te representa mejor?¿Por qué?
Amarillo o naranja. No se, me gusta, me gusta vestir con esos colores, me dan vida, y todo me parece más alegre con esos colores.

4) ¿Cómo y dónde aprendiste a amar?
Pues a follar aprendí follando, es decir, a cada polvo se aprenden más cosas. Y a amar amar... pues aun estoy aprendiendo.Porque aun no entiendo si debe tener una medida, o no. Creo que aun no se amar correctamente.

5) ¿Qué experiencia te ha vuelto mas vulnerable?
Muchas muchas, a lo largo de mi vida, muchas. Incontables.

La desoladora historia de una chincheta que quiso ser puntilla para colgar cuadros

Érase que se era un corcho de una habitación donde habitaba una chincheta amarilla, pero de las planas. Allí se pasaba la vida, pinchando notas, fotos, chorradas varias vamos, charlaba con las otras chinchetas, tenía sus trifulcas con las otras que son alargadas, jugaban a juntarse por colores... Era feliz, pero un día miró en frente y vió un cuadro pequeñito colgado en la pared. Era tan hermoso... un paisaje en concreto. Todos los días se iba hasta el filo del corcho para poder estar más cerca de él. Un día vió que el cuadro se cayó, pues la puntilla había hecho un agujero demasiado grande y se había soltado. La chincheta esperó a que lo volvieran a colgar para poder admirar su belleza, pero pasaron los meses y esto no ocurría. Así que una noche se decidió a saltar para llegar al cuadro y así poder sostenerlo orgullosa. Y así hizo. Pero no llegó, y se quedó a dos palmos de él. De manera que esperó paciente a que la vieran y la usaran para colgarlo. De repente se dieron cuenta de su existencia, la elevaron, y creyendo que iba por fin a colgar el cuadro se puso muy feliz, pero cuál fue la sorpresa que la en vez de eso la tiraron a la papelera de donde no pudo escapar hasta que la tiraron a la basura muriendo así.

FIN.

Paralelos y Meridianos.

Tú, universo adverso a mi ser,
con manos cóncavas en mi convexos,
compases que trazan rutas sobre mi carta,
y paralelos en mis meridianos.

Tú, reverso de mi universo,
estrella Polar, cíclope de vientos,
con flautas de almidón
y guindas de esmeralda.

Hasta siempre mi demente cuerdo,
mi sabio estúpido, mi Parménides Platón.
Hasta nunca mi Richard Gere abstracto,
mi santo diablo, mi moneda de cambio.

500 años.

Como 500 años tendría aquella mujer. Marchita, apergaminada, curtida, con un moño cano, un traje negro, sentada en una silla de mimbre a la puerta de una casa tan vieja como ella. Miraba al infinito ( o no miraba, porque sus ojos no se sabía sin eran azules desde siempre o sólo ahora por las cataratas), quieta, una hora, otra hora, un día, otro día... Serena, vieja, curtida... Sólo una mujer que ha pasado por tantos años sabe estar así, sin esperar nada, sin esperar a nadie. La vieja, la llamaban en el pueblo. Era parte de él, como un monumento. Ni ella misma sabía cuándo había nacido. A veces contaba historias tan extrañas que nunca se sabía si eran reales o producto de su vejez. 500 años tendría la vieja.

En otra vida

En otra vida Me parece otra vida, cuando estos labios fueron besados con ternura, pasión, deseo, amor...
Como en otra vida que volé junto a las estrellas,
y entre mares desiertos a mis pies florecían tiernos tulipanes.
Fué ayer recuerdo borroso ya,
y me sorprendo al meterme en el mundo onírico con niebla en mis ojos.
Otra vida me parece haber vivido,
otra obra de teatro acabada,
y en cambio permanezco en el eterno instante en que el telón está bajando,
bajando, bajando sin parar
pero sin llegar al suelo, sin poder dar comienzo a una nueva representación.
Fué otra vida, seguro,
cuando mis alas se abrían para albergar miles de lunas mientras las olas mecían al amor encantado.
Ah, otra vida, sueño pasado.
Cierro los ojos, siempre los cierro,
para representar de nuevo, para vivir ahora, para florecer entre tulipanes ya plantados.
Mas fue en otra vida cuando estos labios fueron besados.

Eterna desconocida.

Eterna desconocida. Pudiera exponer mi cuerpo ante miles de ojos,
escribir cada pensamiento, sentiemientos...
Pudiera mostrarme en un escaparate,
pudiera compartir mis deseos ocultos...
Pero sería desconocida.
Siempre lo seré.
Porque sólo yo me conozco,
me acompaño,
me duermo,
me desvelo,
me revivo,
y me muero.
Sólo yo sé quién soy.
Y a veces... lo dudo.

Mano al viento.

Mano al viento. Una mano es la herramienta más útil que poseemos.
Por ella empezamos a ser humanos.
Con ella podemos pegar o acariciar.
Asir o soltar. Matar o recibir la vida.
Una mano puede ser bienvenida en un momento de desesperación,
o asfixiar al herido que no encuentra el camino de vuelta a casa.
El uso de la mano es y será lo único que nos puede hacer humanos
en el buen sentido de la palabra.

Baila

Baila Su cuerpo desnudo giraba al son de la música en un baila que invitaba al trance. Diez hombres sentados a su alrededor la miraban mientras tomaban té. Sedas, alfombras, cojines, aromas de azahar y jazmín... Giraba en trance pero era mentira. Estaba consciente de su situación: atrapada en un cuerpo de mujer que se asemejaba a una cárcel, en la que no tenía derechos. Era sólo un objeto que danzaba para los hombres.

Me imaginas

Me imaginas Navegante de velero perdido:
Me imaginas entre las olas,
sirena imaginaria,
buscando en las estrellas
algún rastro de mi existencia.

Te desesperas entre naufragios,
vientos de poniente,
que te hacen zozobrar
y desesperar en mi espera.

"¿Dónde estás mi guía polar?
¿Dónde, luz infinita?"
Te preguntas mientras yo
te espero entre las rocas.

Predestinados estamos,
aún no nos conocemos.
Entre algas yace los rumores del pasado,
mas con ancla izada se mueve tu navío.

Mis aguas en calma ansías,
mi brisa suave y perfumada,
me inventas, me imaginas,
cabello de agua salada.

Surcaremos corales,
playas desnudas, islas desiertas,
y nos allaremos sumergidos
en corrientes no adversas.

Mas de momento hay que esperar,
navegante perdido,
yo te espero en las rocas,
mientras tú naufragas
en un horizonte para mi escondido.

Soldado de amor.

Quise ser soldado de amor,
con armamento de besos,
balas de caricias,
camuflaje de sexo.

En el campo de batalla
de una cama ya usada,
mi cuerpo se enredó
en tu bombardeo de caricias.

Mátame
- te susurraba camuflada-
mátame con un "te quiero"
que me desarme el corazón.

Pero a mi guerra de besos
con hielo te enfrentaste
haciéndome perder tu guerra,
haciéndote perder mi sexo de camuflaje.

Mírame y dime

Mírame y dime
si ves en mis ojos aquel mar en calma,
en mi boca fresas con nata,
en mis manos paisajes por hacer,
en mi cuerpo fantasías dibujadas.